El término DANA se ha convertido en una palabra habitual dentro de la información meteorológica española, especialmente durante los meses de otoño, cuando este fenómeno suele generar episodios de lluvias intensas en distintas zonas del país, incluyendo en ocasiones a la propia provincia de Málaga y su entorno.
Pese a su uso cada vez más frecuente en los medios de comunicación, no todo el mundo tiene claro qué representa exactamente este término, cómo se forma este fenómeno meteorológico y por qué puede llegar a provocar episodios de lluvia tan intensos en un periodo de tiempo relativamente corto.
Repasar en qué consiste este fenómeno, y por qué requiere una atención especial por parte de las autoridades y la población, ayuda a entender mejor las alertas meteorológicas que periódicamente se emiten durante la temporada de mayor riesgo de este tipo de episodios.
Qué significa exactamente el término DANA
DANA es el acrónimo de Depresión Aislada en Niveles Altos, un fenómeno meteorológico que se produce cuando una masa de aire frío en altura queda aislada de la circulación general de la atmósfera, generando condiciones propicias para la formación de fuertes tormentas en la zona donde se sitúa.
Este término ha sustituido progresivamente en el lenguaje meteorológico y periodístico a la expresión anteriormente más popular de gota fría, aunque ambos conceptos hacen referencia a un fenómeno atmosférico similar en sus características fundamentales y en sus posibles consecuencias sobre el territorio afectado.
Cómo se forma este fenómeno atmosférico
La formación de una DANA se produce cuando una bolsa de aire frío en altura se separa de la corriente en chorro que habitualmente la desplaza, quedando relativamente estacionaria sobre una zona determinada durante varios días, lo que favorece la inestabilidad atmosférica en la zona afectada por su presencia.
Esta situación resulta especialmente propicia cuando coincide con aire cálido y húmedo en superficie, procedente habitualmente del Mediterráneo, generando un contraste térmico que favorece la formación de nubes de gran desarrollo vertical capaces de descargar cantidades muy elevadas de lluvia en poco tiempo.
Por qué puede resultar tan peligrosa
El principal riesgo asociado a las DANA reside en su capacidad para provocar precipitaciones muy intensas concentradas en un periodo de tiempo relativamente corto, lo que puede generar crecidas repentinas de ríos y ramblas, inundaciones y otros efectos que pueden poner en riesgo tanto bienes materiales como vidas humanas.
Esta intensidad de la precipitación, que puede superar en pocas horas los valores medios de lluvia de todo un mes en determinadas zonas, explica por qué las autoridades emiten alertas específicas cuando se prevé la formación de este tipo de fenómenos sobre el territorio nacional.
Las zonas de España más propensas a este fenómeno
Aunque las DANA pueden afectar a distintas zonas de la península, determinadas regiones del litoral mediterráneo presentan una mayor propensión a sufrir este tipo de episodios, debido a la combinación de factores geográficos y climáticos que favorecen la formación e intensificación de estos fenómenos sobre esas áreas concretas.
Esta mayor propensión no excluye que otras zonas del país, incluida en determinadas ocasiones la propia provincia malagueña, puedan verse afectadas por este tipo de episodios, por lo que conviene mantenerse informado sobre las alertas meteorológicas durante la temporada de mayor riesgo asociada a este fenómeno.
El sistema de alertas meteorológicas ante este riesgo
Ante la previsión de un episodio de este tipo, la Agencia Estatal de Meteorología emite avisos con distintos niveles de alerta, identificados por colores, que informan sobre la intensidad prevista del fenómeno y ayudan tanto a las autoridades como a la población a tomar las medidas de precaución correspondientes.
Prestar atención a estos avisos, y seguir las recomendaciones de protección civil cuando se activa un nivel de alerta elevado, resulta fundamental para reducir los riesgos asociados a este tipo de fenómenos, especialmente en las zonas más expuestas a sus posibles efectos.
Las recomendaciones básicas ante una alerta de este tipo
Entre las recomendaciones habituales ante una alerta por DANA se encuentran evitar desplazamientos innecesarios durante el episodio de mayor intensidad, alejarse de zonas históricamente inundables y de cauces de ríos y ramblas, y seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades competentes en cada momento.
Estar informado sobre las características del propio entorno de residencia, conociendo si se encuentra en una zona con antecedentes de inundación, ayuda también a valorar el riesgo real de un episodio concreto y a tomar decisiones más informadas ante la previsión de este tipo de fenómenos meteorológicos.
Por qué conviene entender bien este fenómeno
Comprender el funcionamiento de este fenómeno meteorológico, más allá de la simple palabra que aparece repetidamente en los informativos, ayuda a valorar con más criterio la magnitud real del riesgo cuando se emite una alerta, evitando tanto la alarma innecesaria como la subestimación de un episodio potencialmente peligroso.
Esta comprensión resulta especialmente relevante en un contexto de mayor frecuencia e intensidad de este tipo de fenómenos, que numerosos expertos relacionan con el cambio climático y sus efectos sobre los patrones meteorológicos habituales del área mediterránea en las últimas décadas.
